El David (1501-1504) de Miguel Ángel

Written by Patricia OrdóñezThursday, 08 June 2006 15:21

El David de Miquel Angello

Extraído de un bloque de mármol al que otros escultores no supieron dar vida, El David de Miguel Ángel se convirtió en el ideal del arte renacentista. Símbolo del poder y la sociedad de la Florencia del Siglo XVI, pasó a ser modelo estético del arte posterior. Hoy, 500 años más tarde, esta figura majestuosa y de proporciones perfectas, sigue siendo admirada como el primer día.

Miguel Ángel: paradigma del genio renacentista

El David de Miquel AngeloMiguel Ángel Buonarotti (1475 -1564) es sin duda unos de los artistas más destacados del arte italiano del siglo XVI, el paradigma del genio renacentista que abarca todas las artes. Como hicieron Leonardo da Vinci o Rafael, Miguel Ángel trabajó con maestría la pintura, la arquitectura, el dibujo y, sobre todo, la escultura.

Hombre de espíritu noble y culto, en sus obras se plasma el vigor de su carácter, sentimientos dispares que transmite a su obra con una facilidad digna de admiración. Esto, junto a su particular visión de la figura humana, es lo que llevó a príncipes, papas y cardenales a encargarle obras muy diversas.

Su formación artística fue temprana: a los 13 años ya estudiaba las esculturas de la antigüedad clásica que había en la colección de los Médici (gobernadores de la República de Florencia), y también tuvo la oportunidad de examinar las ruinas romanas que se estaban descubriendo. De este modo, Miguel Ángel encarnó los valores del Renacimiento, con el retorno a los modelos clásicos, exaltando la figura humana desnuda y su conciliación con la naturaleza. El hombre se convertía en la medida de todo.

 

 

 

El “Gigante” de Florencia

Detalle del rostroAsí es como llamaban en su época al David de Miguel Ángel, escultura de 4,10 metros de altura que personifica los principales rasgos del humanismo renacentista italiano.

Extraído de un bloque de mármol estropeado, Miguel Ángel consiguió, con solo 26 años, tallar de una pieza a este joven desafiante.

Para entender la importancia de esta obra, debemos fijarnos principalmente en dos elementos: sus proporciones y características plásticas, y su simbología.

En primer lugar, apreciamos su mano izquierda en la honda, que cae sobre el hombro, mientras el brazo derecho pende en vertical junto al cuerpo. La cabeza también gira a la izquierda y nos ofrece su perfil. Todo su cuerpo trasmite tensión, pero sin gestos violentos. Este estado de energía contenida, en un cuerpo idealizado de belleza y fuerza sobrehumanas, y en una escala propia de héroes, es característico de la escultura de Miguel Ángel.

Detalle de la manoLa “acción en reposo”, como lo denominan los especialistas, es esencial en la obra de este genio; la mirada de las figuras exterioriza esta intención de actuar, como muy bien se aprecia en el David. Su gesto, posición y actitud sugieren una fuerza concentrada con el objetivo de atacar a un rival (Goliath) que no vemos pero que conocemos e intuimos.

Por otra parte, esta figura simboliza, además de las virtudes físicas masculinas, las virtudes morales, y no sólo del hombre, sino de la sociedad republicana de Florencia. Su fortaleza, la cólera limitada y valentía encarnan las virtudes cívicas florentinas y el poder de las familias más influyentes de esta ciudad-estado.

La autoridad de su presencia, además de su perfección formal y todo lo que representaba dentro de la Florencia renacentista, hizo que mereciera ser situada en un lugar visible y de categoría en la ciudad. Finalmente, aunque fue encargada para la fachada de la catedral de Florencia, se instaló frente a la casa del Gobierno, en la Plaza de la Signoria. De este modo, se convertía en símbolo de la República. Actualmente, se puede contemplar en la Galería de la Academia de Florencia (desde 1873), conservándose una copia en su emplazamiento original.

Un David muy diferente

El David de DonatelloDavid fue una de las figuras bíblicas más representadas en Florencia durante el Renacimiento, ya que era símbolo de la inteligencia (David) frente a la fuerza bruta (Goliat) y encarnaba los valores de esa época y lugar.

Donatello y Verrocchio, grandes artistas de la época, también representaron a esta figura bíblica, aunque de un modo muy diferente a Miguel Ángel. El genio italiano no se ajustó a la visión tradicional del David, que siempre se había representado como un adolescente con rasgos delicados. Miguel Ángel nos muestra un joven poderoso lleno de energía y concentración.

Otro aspecto importante que hace de este David una escultura diferente son sus proporciones. Los especialistas veían en él la perfección anatómica: la cabeza representa una octava parte del resto del cuerpo y todo el cuerpo está representado de manera extremadamente fiel. Sólo hay que fijarse en la definición de los músculos y las venas de la mano derecha, dónde no se escapa detalle alguno.

 

  

Trabajo en clase