¿Quién era realmente Drácula?

Written by Alina Andreea PetrutThursday, 05 October 2006 13:24

¿Quién era realmente Drácula?

Misterio, horror, crueldad, sangre, tinieblas… Todo esto planea sobre uno de los personajes más famosos de la historia de Rumania. Drácula ha inspirado a escritores, artistas, guionistas de cine, y se ha convertido en el protagonista de más de 750 películas, documentales y novelas de terror. Pero, ¿cómo nació el mito de Drácula? ¿Qué hay detrás de la leyenda?

Bram Stoker se inspiró en un personaje real a la hora de escribir su novela: Vlad Drácula el Empalador, un gobernador sanguinario del cual tomó su apodo para titular la obra.

Cubierta de la primera edición de la novela Drácula de Bram Stoker.La novela de Stoker

En 1897 veía la luz una de las novelas más célebres del género de terror de todos los tiempos: Drácula, de Bram Stoker. Apasionado por las ciencias ocultas y el vampirismo, Stoker decidió escribir una obra que reuniera estos elementos alrededor de un personaje maléfico. Aquello que le inspiró a la hora de escoger su protagonista serían unos relatos alemanes que hablaban de los actos de crueldad de un voivoda (título que ostentaban los gobernadores de Moldavia y de Valaquia) que reinó en el territorio comprendido entre el Danubio y los Cárpatos hacia el siglo XV. Se trataba de Vlad Tepes (Tepes en rumano quiere decir "el Empalador"), denominado también Drácula. La novela de Stoker marcó su fama para siempre, aunque de una manera totalmente deformada.

El origen del mito

Los relatos que inspiraron la crueldad y horror del personaje de Stoker se gestaron en el siglo XV: molestos porque el voivoda de Valaquia, Vlad III, había suprimido muchos de sus privilegios, los comerciantes sajones de la región difundieron historias sobre él que lo presentaban como un auténtico monstruo. Le imaginaban sentado en la mesa, rodeado de cadáveres de los cuales bebía la sangre y devoraba la carne. Así llegó a Europa central una imagen exageradamente aterradora de este gobernador que, aun así, no era precisamente un santo. Vlad III llevaba el apodo del "Empalador", epíteto que se había ganado por sus métodos a la hora de impartir justicia y tratar a los enemigos. Según las leyendas, Vlad mandaba empalar o mutilar todo el mundo que no era de su agrado: conspiradores, ladrones, criminales, mendigos... Incluso se cuenta que mandó quemar vivos todos los pobres de la región para deshacerse de ellos. Por supuesto, el empalamiento era su condena preferida para los enemigos de guerra y la aplicaba con tal asiduidad que se llegaban a formar "bosques" de empalados que aterraban a los soldados adversarios. Este comportamiento monstruoso, aun así, no era ni mucho menos excepcional en aquellos tiempos de inestabilidad, según los historiadores. De hecho, este monstruo cruel y despiadado que aparece en la Europa central del siglo XV es considerado un gobernador duro pero justo en los relatos eslavos, y un auténtico héroe nacional en la memoria de los rumanos.

Este cuadro de Theodor Aman (s.XIX) representa a Vlad el Empalador recibiendo a unos enviados turcos

El nombre de "Drácula"

A parte del "Empalador", el otro apodo de Vlad III fue "Drácula". La mayoría de los historiadores coinciden en relacionar este apodo con la Orden del Dragón (Societas Draconistarum), una organización militar y religiosa a la cual pertenecía su padre, Vlad II o Vlad Dracul, epíteto que le identificaba como miembro de la orden. En consecuencia, Vlad III había recibido el apodo de Draculea, es decir "hijo de Dracul".

Otros historiadores y filólogos opinan que el apodo de Drácula procedía del nombre de su facción familiar: los Dragulesti. Vlad III Dragulea, "hijo de Drágul" se convirtió entonces en "Draculea" o "Drácula", cuando los sajones del sur de Transilvania propagaron sus relatos aterradores por Europa, pronunciando la "g" como una "c" , como era propio de su fonética. Por otra parte, la palabra rumana "dragón" significa "demonio". En consecuencia, los sajones habían extendido la idea de que los propios compatriotas del voivoda lo consideraban un diablo.

Vlad: El Príncipe de la Oscuridad (c) FILMAX Un personaje de película

El Drácula de Bram Stoker, no el de verdad, ha sido protagonista de muchas películas que han ayudado a difundir la imagen del personaje literario. Aun así, existe una película sobre Vlad III: Vlad, el príncipe de la oscuridad (Dark prince: the true story of Dracula, 2002).

1. Taste the blood of Dracula (c) Warner Bros.

2. Drácula de Bram Stoker (c) Gaumont Columbia Tristar

3. Drácula contra Frankenstein (c) Color Scope

Diferentes versiones de Drácula

Bosque de empalados, Nüremberg, 1499Vlad III, el Empalador

Vlad III nació muy probablemente en invierno de 1431 em Sighisoara, Transilvania, donde su familia, natural de Valaquia, había sido exiliada. Su padre había sido gobernador de aquella región, que se encontraba continuamente amenazada por los turcos y sometida al pago de tributos por parte de estos. La primera vez que Vlad III subió al trono de Valaquia fue en 1448, aprovechando la ausencia del gobernador Vladislav II que se encontraba luchando contra los turcos.

 

Pero pocos meses después, el gobernador volvió de la guerra y lo echó. Vlad se refugió en Transilvania, entonces parte del reino de Hungría, en la corte del rey Juan de Hunedoara, hasta que en 1456 asesinó a su rival Vladislav II y subió de nuevo al trono de Valaquia. En 1459 se negó a pagar el tributo a los turcos y dos años después se enfrentó en una campaña militar en el sur del Danubio en la que resultó victorioso. Como respuesta, el sultán Mohamed II lanzó el grueso de sus ejércitos contra él. Pese a las malas artes del voivoda, que quemó campos y envenenó aguas para debilitar al enemigo, y pese al terror que produjo en las tropas turcas el encuentro con un bosque de más de 23.000 cuerpos empalados, Mohamed II consiguió destronarlo.

Como no se quisieron descubrir en su presencia, Drácula hizo clavar en estacas sus cabezas con los turbantes de unos enviados turcos.

Para sustituirlo, nombró gobernador a su favorito: Radu el Bello, hermano de Vlad III. Este último se vio obligado a refugiarse en la corte de Matias Corvinus, el nuevo rey de Hungría. Pero el soberano, en vez de ayudarlo, lo encarceló en Visegrad. Liberado en 1475, Vlad III recuperó nuevamente el trono de Valaquia un año más tarde, pero no por demasiado tiempo: pocos meses después cayó víctima de un complot tramado por los señores feudales de la comarca.

Cuenta la leyenda que Drácula invitó a todos los pobres, mendigos y desempleados de la región a un espléndido banquete en una casa de campo. Al acabar el festín, Drácula les preguntó si querían dejar atrás para siempre su sufrimiento, y todos respondieron que sí con gran entusiasmo. Acto seguido, Drácula los dejó encerrados e hizo quemar la casa.