¿Qué idioma se habla en Suiza?

Written by Eduard TàpiaThursday, 03 August 2006 12:18

¿Qué idioma se habla en Suiza?

Die Schweiz, la Suisse, la Svizzera o la Svizra son términos para referirse a una misma realidad: la Confœderatio Helvetica (CH). Esta denominación conecta con la pacífica estirpe celta de los helvecios, el primer pueblo que se estableció definitivamente en las zonas septentrionales y centrales de la Suiza actual (I aC). Helvecia perteneció al Imperio Romano desde el 58 aC hasta el V dC, cuando las invasiones germánicas de burgundios en el suroeste y alemanas en el este desestabilizaron el Imperio y supusieron la base de las futuras fronteras lingüísticas.

Apuntes históricos

A partir del s. XI dC Suiza pasó a formar parte del Sacro Imperio Romano Germánico, cuyo centralismo llevó en 1291 a los cantones de Schwyz, Uri y Unterwalden, partidarios de recuperar antiguos fueros y libertades, a una Ewiger Bund (alianza eterna), primera piedra de la tradición confederal de Suiza. Esta alianza –independiente del Imperio Germánico desde 1648– ha gozado siempre de buena salud.

Esto cristaliza en la Constitución de 1848, donde Suiza –declarado país neutral en 1815– pasa a considerarse un auténtico estado federal, en el que la política regional condiciona –y mucho– la política nacional.

¿Dónde se habla qué?

Suiza se divide en dos grandes zonas lingüísticas: la Suiza alemana y la Suiza románica. El alemán se habla en regiones como Zúrich, Lucerna o Basilea. Un estudio del Bundesamt für Statistik (2002), revela la relación entre los hablantes suizos y su lengua materna:

Suiza se divide en dos grandes zonas lingüísticas: la Suiza alemana y la Suiza románica. El alemán se habla en regiones como Zúrich, Lucerna o Basilea.

Por otro lado, la parte románica del país es más compleja, ya que hay que distinguir entre la zona francófona conocida como Romandie o Welschschweiz (Ginebra, Neuchâtel o Lausana, en Vaud), la zona italiana de Tesino (Bellinzona, Lugano,...) y la única región donde –sólo en parte– se habla retorromano: la zona de Grisones (Samedan, Disentis,...).

Tanto el alemán como el italiano muestran en Suiza variedades dialectales muy características. En el caso del retorromano se habla de hasta cinco “idiomas”, cada uno con codificación escrita propia.

IdiomaHablantes (%)Representación por cantones (total: 26)Cantones con más de una lengua oficial
Alemán6421Berna, Friburgo, Valais y Grisones
Francés207Berna, Friburgo y Valais
Italiano72Grisones
Retorromano11Grisones

Con la ley en la mano

Según su constitución, Suiza tiene cuatro lenguas nacionales: alemán, francés, italiano y retorromano. Sin embargo, sólo las tres primeras gozan del estatus de lenguas oficiales suizas.

Más de un 80% de suizos tiene el alemán o el francés como lengua materna, por lo que el italiano y el retorromano son considerados lenguas minoritarias y protegidas. Aunque el retorromano no tenga carácter oficial más que en la región de Grisones, esta lengua puede cobrar también oficialidad supraregional en situaciones de trato con sus hablantes.

El derecho de los suizos a expresarse en la lengua que deseen se ve condicionado por una ley que recuerda el carácter confederal de Suiza: los contactos entre ciudadanos y administración local (regional) se mantienen preferentemente en la lengua de la mayoría de hablantes de esa región. La tendencia a la asimilación lingüística de suizos llegados de otras regiones de la Confederación, debe tener como objetivo garantizar el respeto a la realidad lingüística local y evitar así posibles amenazas a lenguas minoritarias.

¿De qué plurilingüismo hablamos?

En Suiza existe una realidad plurilingüe difícil de legislar, proteger y respetar. La constitución suiza intenta proteger a todas las lenguas del país. Prueba de ello es el respeto constitucional hacia las lenguas minoritarias en la administración pública. En Suiza se admiten funcionarios en proporción a las comunidades lingüísticas. De esta manera, los hablantes de italiano y retorromano se aseguran un sitio en la administración, aunque 3/4 partes del funcionariado habla (sólo) alemán. Una situación denunciada a menudo por los franceses.

Dibujo de Oriol Massana sobre el plurilingüismo

Por otra parte, en el Bundesparlament, a pesar del servicio de traducción simultánea para las lenguas oficiales, no es extraño que los representantes políticos de Tesino se pasen, en pasajes importantes del discurso, al francés. Así, se aseguran la atención del auditorio y/o evitan posibles traducciones ambiguas que no respeten determinados matices.

Por último, el principio territorial, destinado a priori a proteger las lenguas minoritarias, parece plantear problemas precisamente en lugares donde se habla italiano y especialmente retorromano. Según este principio, la lengua que se aplica oficialmente en una región es la que más hablan sus ciudadanos. De este modo, no obstante, el retorromano –la lengua que más hablantes ha perdido en los últimos años– se está viendo amenazada en Grisones: alemán (68%), retorromano (14%), italiano (10%), otras (8%). Así pues, la realidad cambia en contra de la propia constitución. No obstante, hay que decir que tampoco se avanza en dirección a una germanización flagrante del país.

Un sello de Pingu

Pingu, el buen suizo

En Suiza no hay dudas: Helvetia ha sido y es la fórmula paradigmática de la neutralidad. Prueba de ello es que no se utiliza ni el alemán, ni el francés, ni el italiano, ni el retorromano, sino la forma latina Helvetia para referirse al neutral país alpino. ¿Es este afán por la neutralidad el que ha llevado a los suizos a crear al pingüino de lenguaje universal?