Predecir el tiempo

Written by Michele CatanzaroWednesday, 01 February 2006 16:04

Precedir el tiempo

¿Podemos confiar en las previsiones del tiempo? ¿En qué se basan? ¿Con qué antelación podemos saber qué tiempo hará?

¿Cuán anticipada puede ser una previsión?

¿Tengo que coger el paraguas? ¿Necesitaré la bufanda? ¿Será mejor que me ponga unas buenas botas? Son las preguntas que nos hacemos cada mañana, antes de salir de casa. Ahora bien, saber con antelación qué tiempo hará no sirve sólo para responder a preguntas como éstas. A veces, es cuestión de vida o muerte. Los daños derivados de una lluvia torrencial o de una fuerte nevada se pueden evitar gracias a las previsiones inmediatas de los meteorólogos. Se trata de pronósticos que anuncian las perturbaciones sólo con algunas horas de antelación: lo suficiente para que protección civil se ponga alerta. Las previsiones a corto y medio plazo pueden mover mucho dinero. Anunciar mal tiempo para el próximo fin de semana puede comprometer los negocios de hoteleros y restauradores. Las previsiones a largo plazo interesan a los políticos -o tendrían que interesarles. A sabiendas de que el próximo invierno será más frío, o que el verano próximo será más cálido, los gobiernos pueden planificar el gasto de energía o prepararse para sucesos catastróficos.

Visión satélite de un huracán

Conocer el tiempo actual para predecir el tiempo futuro

Andando bajo la lluvia, por Jova MickovicPara saber qué tiempo hará mañana, primero hace falta conocer el de hoy. Satélites meteorológicos como el Meteosat orbitan alrededor de la Tierra, registrando la formación de lluvias, corrientes de aire y nubes. Sus imágenes permiten saber con unas horas de antelación si un tornado o una nube se dirigirán hacia un determinado punto del planeta. Las previsiones a más largo plazo se basan en una densa red de sensores que rodea la tierra. La superficie del planeta está cubierta por la red sinóptica: un sistema de estaciones meteorológicas dispuestas en un centenar de kilómetros las unas de las otras. La atmósfera es sondeada cada día por 1.500 globos cargados de instrumentos de medida. Miles de boyas flotantes registran la situación de la superficie del océano. La información de estos sensores no sólo permite saber qué tiempo hace, sino que también constituye la base para pronosticar qué tiempo hará.

 

Oráculos electrónicos

Superordinador Reading

El oráculo que emite las previsiones del tiempo para toda Europa se encuentra en Reading, un pueblo cerca de Londres. No es ni un vidente ni un genial científico. Es el superordenador del Centro Europeo para las Previsiones del Tiempo. Los datos de los sensores de todo el mundo se envían a esta máquina, que elabora las previsiones. Los Estados Unidos, Rusia, China y las otras grandes áreas del mundo tienen una máquina parecida. En efecto, las ecuaciones de los modelos meteorológicos son tan complicadas que ni el matemático más brillante conseguiría resolverlas a mano. Incluso, un ordenador normal tardaría tanto en resolverlas que cuando lo hubiera conseguido ya se habría producido el fenómeno meteorológico predecido. Por esto, la tarea la hace el superordenador de Reading. Para saber el tiempo que hará en Barcelona de aquí unos días, el oráculo informático de Reading necesita conocer el estado actual del tiempo en todo el mundo. Así es, la atmósfera es un sistema único, en el cual las perturbaciones se propagan muy rápidamente.

¿Podemos confiar en la previsión meteorológica?

Los superordenadores que elaboran las previsiones del tiempo las envían a los servicios meteorológicos nacionales en forma de mapas, gráficos y datos. El papel de los meteorólogos de cada país consiste en interpretar estos resultados. En efecto, sólo con la experiencia directa se puede saber si una cierta configuración de temperatura, presión, humedad, etc. producirá una perturbación atmosférica en un determinado lugar. Entonces, las previsiones están a punto para ir al telediario. Pero... ¿podemos confiar en ellas? “Una previsión es menos fiable cuanto más detallada es en el tiempo y en el espacio” advierte Jerónimo Lorente, físico del Departamento de Meteorología de la Universitat de Barcelona. “Podemos prever que habrá lluvia en el área de Barcelona. Pero no a qué hora ni en qué barrio”.

¡Cuidado con las mariposas!

Mariposa volando, por Trijnie Drenthe Wanders“El aleteo de una mariposa en Brasil puede desencadenar un tornado en Tejas”. Esta fue la conclusión a la que llegó, en el año 1972, el físico Edward Lorenz, después de haberse dedicado al estudio de la meteorología. En efecto, la atmósfera es un sistema tan complicado que los científicos lo definen como caótico. Una minúscula perturbación se puede amplificar y tener efectos macroscópicos. Por eso es por lo que nunca se conseguirán hacer predicciones exactas con meses de antelación. Así, por muy densa que sea la red de sensores meteorológicos, siempre habrá alguna pequeña perturbación fuera de control, que antes o después jugará un papel nada despreciable. Sin embargo, meteorólogos, físicos y matemáticos no se desaniman.

Su estrategia es elaborar modelos de la Tierra y de la atmósfera. Se trata de ecuaciones matemáticas que describen cómo se comportan variables como la temperatura, la presión, la humedad o el movimiento del aire. En teoría, si se conociera la situación actual del tiempo en todos sus mínimos detalles, estas ecuaciones permitirían prever exactamente su evolución futura. Pero, debido al efecto mariposa, siempre habrá algo que se nos escapará. Por lo tanto, cuanto más largo sea el tiempo de predicción, menos fiables serán los pronósticos de los modelos.