La Mona Lisa (1503-06), Leonardo da Vinci

Written by Patricia OrdóñezFriday, 30 March 2007 20:27

La Mona Lisa (1503-1506), Leonardo da Vinci

Centenares de preguntas rodean el retrato más famoso de la historia. Tras medio siglo de vida, todavía siguen sugiriéndose nuevas interpretaciones sobre todos los elementos de esta obra. Habiendo recibido inevitablemente y merecidamente un reconocimiento como icono cultural, su hechizo traspasa las barreras pictóricas por alimentar todo tipo de ámbitos, ya sean el cine, la literatura o la religión.

 

La Mona Lisa (1503-1506), Leonardo da Vinci¿Quién es ella?

Mirada de reojo, labios finos, cejas y pestañas ausentes, manos grandes, sonrisa imposible de describir... Todos estos rasgos, unidos a un paisaje extraño, lleno de sombras y colores indefinidos, son los que han despertado el interés y el ansia interpretativa de mucha gente, desde el momento que el retrato salió a la luz. Es inevitable observar o hablar de esta obra sin que aparezcan interrogantes cómo: ¿quién es esta mujer? ¿Sonríe? Y si sonríe, ¿a qué se debe? Hay quien se preguntará por qué un retrato es motivo de tanto jaleo y expectación. Seguramente, muchos sólo ven a una mujer posando, que parece sonreír tímidamente, y no encuentran razón para hacerse tantas preguntas ante una imagen que parece sencilla en cuanto a contenido. Pero si se tienen en cuenta las suposiciones y dilemas sobre la identidad de la mujer retratada, y que siempre se ha creído que Da Vinci introducía mensajes ocultos en sus obras, entre otras cosas, no es de extrañar que esta imagen cautive tan sólo con mirarla.

Posibles identidades

Por indagar más sobre la protagonista, haremos un repaso de algunas de las interpretaciones sobre quienes pueden ser esta mujer; aun así, todo son sospechas que no se han conseguido probar nunca:

  • Lisa Gherardini, dama florentina que se casó con el banquero napolitano Francesco del Giocondo; de aquí el nombre de Gioconda. El de Mona o Monna seria apócope de "Madonna", expresión en italiano que quiere decir "mi señora".
  • Quizás fue Isabella de Este, a la cual Da Vinci conoció en Milán y dibujó a lápiz para después hacer un aceite.
  • Constanza d'Avalos, duquesa de Francaville, mencionada en un poema de la época, donde se lee que Leonardo la pintó "bajo bello velo negro"
  • La teoría más llamativa es que sería el propio Leonardo con apariencia de mujer. Para llegar a esta conclusión, se analizó y se comparó con uno de sus autorretratos más famosos. Se vio, sorprendentemente, que los rasgos eran muy parecidos en las principales líneas de la cara (labios, ojos, nariz,...). La ausencia de cejas le daría una apariencia más ambigua.
  • Pero la teoría más polémica, y recientemente popularizada tras la aparición del éxito de ventas El código Da Vinci, es que representa a la misma Maria Magdalena, y por añadir más polémica, que está embarazada. La teoría se fundamenta en la posición de las manos sobre el vientre y en la simbología oculta característica de la obra de Leonardo. Además, a la Virgen María también se la denominaba Madonna.

Da Vinci: más allá del pintor renacentista

Si hacemos un repaso a la vida creativa de Da Vinci, comprobaremos que este genio no se quedó estancado en las artes plásticas. También experimentó de una forma sorprendente en zoología, cartografía, anatomía, botánica, etc. Muchos de sus proyectos se han dado a conocer forma de apuntes y dibujos, pero muchos quedaron sin materializar y han pasado a la historia como grandes ideas. El Hombre de Vitruvio, diferentes códigos, planos de fortificaciones y multitud de inventos son ejemplos de su genialidad.

Diseños Da Vinci

La Mona LisaLa sonrisa más polémica de la historia

A la incertidumbre sobre la identidad de la dama, se le unen otros enigmas que hacen más atractivo el retrato. El más famoso es el de su sonrisa. Es cierto que cuando observamos su mirada nos persigue desde cualquier ángulo, y con esto parece sonreír; esta es la sensación que tienen muchos en un primer momento. Entonces uno se pregunta por qué sonríe, y empiezan a nutrirse imparablemente las teorías. ¿Es una sonrisa dulce? ¿De felicidad? O ¿en realidad no sonríe? Hay dos interpretaciones muy discutidas que intentan responder a estas preguntas. Una atribuye la sonrisa al hecho de que se trata de una mujer embarazada (dejando de lado que sea Maria Magdalena o no).

La posición de las manos sobre el vientre, la serenidad del rostro, los dedos hinchados, etc., lo fundamentan. La segunda, habla de una sonrisa burlona en el supuesto de que fuera una imagen afeminada del propio Da Vinci. Este, bajo un disfraz de mujer, se estaría mofando del espectador y por esto nos sonríe maliciosamente. Pero todo esto no deja de ser puras suposiciones. Recientemente, Margaret Livingston, experta en percepción visual, se aventuró a decir que "la sonrisa de la Mona Lisa es una ilusión que aparece y desaparece debido a la forma en qué el ojo humano procesa las imágenes". De esta forma, si miramos la sonrisa directamente, este desaparece, mientras que si nos fijamos en otras zonas del cuadro, parece que sí que nos sonríe. ¿Por qué no lo comprobáis? ¿Os sonríe?

LHOOQ, Marcel Duchamp y Mona Lisa, Botero

Reproducciones y referencias

En pleno siglo XX, ante la explosión de la publicidad, el cine y la televisión, y con el gusto por la copia y la transformación del pasado, era inevitable que la Gioconda se convirtiera en icono de moda recurrente. Así, todavía podemos ver como su imagen aparece en numerosos objetos cotidianos, se ha utilizado como imagen publicitaria, y como obra parodiada por varios artistas de renombre. Por ejemplo, el 1919 Marcel Duschamp, artista trasgresor por excelencia, se atrevió por primera vez a reproducir esta obra añadiéndole un bigote y una barba. También la subtituló con las letras LHOOQ, que leídas en francés (elle chaud au cul) vienen a decir: "Ella tiene fuego en el culo". Más recientemente, Andy Warhol y Fernando Botero hicieron sus versiones, y también hay una Gioconda con rasgos de Salvador Dalí. No hace falta olvidar tampoco su inmersión en la literatura y el cine, con El Código Da Vinci o La sonrisa de Mona Lisa, entre otras. Esto no hace más que reafirmar su popularidad y su carácter de icono cultural. Con todo ello, es imposible mirarla como un simple retrato.

Datos de interés

  • Mide 77 x 53 centímetros (¡es un cuadro bastante pequeño!)
  • Es imagen de más de 400 marcas y nombre de 61 productos
  • Es visitada por 6 millones de personas cada año
  • El 1911 fue robada por el pintor italiano Vicenzo Perrrugia. Dos años más tarde apareció en Italia
  • Fue salpicada con ácido y golpeada con una piedra en el Louvre, dónde ahora se expone tras una vitrina antibalas, en una sala especial que la protege.

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