Cuando uno dice que es biólogo, la gente se lo suele imaginar persiguiendo mariposas o buscando lagartos entre los arbustos. Esto no es para nada incorrecto, hay muchos biólogos que se dedican a eso, pero es desde luego una visión incompleta. En las últimas décadas, la biología ha revolucionado nuestras vidas con descubrimientos que han arrojado luz sobre el funcionamiento básico de los seres vivos: desde cómo se crea un individuo a partir de una única célula, hasta cómo actúan las numerosas y diversas enfermedades que nos afectan. En definitiva, ha supuesto una revolución científico-tecnológica que ha convertido el siglo XXI en el siglo de la biología.
¿Sabías que el World Wide Web, el sistema que todo el mundo usa para navegar por Internet se inventó en un laboratorio de Física? ¿Y que los microprocesadores que hacen funcionar los ordenadores se pueden fabricar gracias a la investigación en Física de las últimas décadas? Hoy la física es mucho más que péndulos, planos inclinados y espiras con corriente. Las herramientas teóricas y experimentales que se aprenden estudiando estos problemas “sencillos” se aplican para entender los aspectos más diversos de la realidad.