Unos pequeños y deteriorados fragmentos de 2.000 años de antigüedad han revolucionado la idea que se tenía sobre el nivel tecnológico alcanzado en la antigua Grecia. Después de pasar años inadvertidos en el almacén de un museo y gracias a más de 50 años de investigaciones, los científicos e historiadores comienzan a desentrañar el misterio que escondían. Los análisis efectuados sobre los restos del artefacto han revelado que se trataba de una calculadora astronómica que se adelantó siglos a su tiempo. Parece una historia sacada de una novela de ciencia ficción, pero es real y trae de cabeza a un equipo internacional de científicos que intentan descubrir cómo es posible que existiera un objeto así hace más de 2.000 años.
En la sociedad actual, el deporte disfruta de un papel muy destacado. Los medios de comunicación nos bombardean constantemente con las actuaciones de los deportistas más famosos. El deporte profesional mueve enormes cantidades de dinero, y la publicidad aprovecha la pasión por el deporte para promocionar los productos más diversos. Pero ¿ha sido siempre así? ¿Existía el deporte hace unos miles de años? ¿Se practicaban las mismas actividades que ahora, o no tenían nada que ver con las disciplinas actuales? Echemos un vistazo y veamos cómo funcionaba esto del deporte hace unos miles de años.
Esta es probablemente la aventura más extraordinaria de la Humanidad. Por primera vez en miles de millones de años, un habitante de la Tierra, el Homo sapiens, es capaz de abandonar el planeta y adentrarse en el abismo del Cosmos. Si mira hacia atrás, puede contemplar todo nuestro mundo de un sólo vistazo. Delante, le esperan nuevos mundos. Es el mayor logro de la especie humana. Una historia que tendría que inspirar esperanza y fraternidad colectivas. Y sin embargo, es una historia que nace del odio y la soberbia. La mayor guerra de la historia marca el triste inicio de la materialización del sueño más antiguo de la Humanidad.
El orgullo del pueblo
galo es conocido por todos gracias a los cómics de Astérix.
En el volumen titulado
El Escudo Arverno, Astérix yObélix
recuerdan lavictoria deVercingetórix en labatalla de Gergovia, pero se niegan ahablar deAlesia, el lugar donde los galos fueron finalmente vencidos por los
romanos. Sin embargo, el pueblo galo podía estar orgulloso deesta derrota. Con Vercingetórix al mando, las
diferentes tribus de laGalia se unieron
para hacer frente a Roma y ofrecieron una fuerte resistencia hasta el final.