La diabetes afecta ya a más de 170 millones de personas en todo el mundo y sigue en aumento. Un cambio en los hábitos de vida y alimentación podría prevenir muchos de los nuevos casos que aparecen anualmente. Pero aquellos que sufren la diabetes desde jovencitos por motivos de autoinmunidad, los diabéticos de tipo 1, hasta ahora poco podían hacer más que inyectarse insulina diariamente para ir pasando. Ahora por fin pueden empezar a divisar una posible solución definitiva a su enfermedad: la terapia génica.
Se conocen entre 6.000 y 7.000 enfermedades raras y cada semana se describen una media de cinco nuevas afecciones en la literatura médica. Sólo existe medicación para un pequeño porcentaje de ellas, y muchas veces ni siquiera existe un diagnóstico claro debido a la ausencia de conocimientos científicos y médicos. La investigación en enfermedades raras sigue teniendo poca prioridad en los proyectos de búsqueda biomédica. Pese a esto, los resultados derivados del proyecto Genoma Humano auguran un futuro esperanzador.
escrito por Joan Duran y Antonio Ramon Garcia (Biólogos)
jueves, 29 de junio de 2006
Fue a principios de los años noventa cuando en Estados Unidos se comenzaron a desarrollar los primeros ensayos de terapia génica. Este tipo de terapias se diferencian de las tradicionales en que utilizan material genético, principalmente ADN, para curar enfermedades o paliar sus síntomas.
La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana o VIH constituye la mayor epidemia a nivel mundial ocurrida en la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI. Se estima que en 2005 ocurrieron cinco millones de nuevas infecciones, y que el número total de personas afectadas alcanzó los 40 millones. Aunque la tasa de mortalidad ha disminuido gracias a la aparición de nuevos fármacos, no existe todavía ninguna vacuna o tratamiento que evite o elimine la infección. Sólo la prevención es efectiva contra el VIH y todos somos susceptibles de contagio.