Las imágenes animadas de los satélites que se ven en los programas del tiempo tienen una particularidad: las perturbaciones, las borrascas y las nubes siempre viajan de izquierda a derecha. Por ejemplo, una perturbación que nace en la península Ibérica va hacia la italiana y una que llega desde América se acerca a Europa. Ésta es una de las manifestaciones de una fuerza que influye la dirección de los vientos y de las corrientes. Pero la fuerza de Coriolis no aparece por arte de magia: su presencia nos recuerda que vivimos en un planeta que gira.
Si tienes animales en casa, probablemente hayas notado cambios en su comportamiento antes de un aguacero o de cualquier otra variación meteorológica. Desde la antigüedad, los humanos observamos de cerca los animales que nos rodean para conseguir previsiones del tiempos fiables a corto plazo e incluso a largo plazo. ¿Realmente pueden predecir el tiempo o sólo se trata de creencias populares?
La costa del Perú está llena de restos de imponentes pirámides. Los arqueólogos han descubierto que estos misteriosos monumentos que se asemejan a los de Egipto se erigieron entre 6000 y 3000 años atrás. Al final de estos periodos, fueron repentinamente abandonados. ¿Qué le pasó a la civilización que tantos esfuerzos había hecho por construirlos? Según Daniel Sandweiss, un geólogo de la Universidad de Maine, EE.UU., la decadencia de esta civilización se debe a El Niño, un fenómeno meteorológico de magnitud planetaria. Este fenómeno está todavía al acecho, y según las observaciones de los meteorólogos entrará en acción a finales de este año 2006.
Los huracanes son tormentas tropicales fuertes. Los “ingredientes” de un huracán son: océanos tropicales cálidos, humedad y vientos ligeros. Si estas condiciones duran lo suficiente, un huracán puede llegar a producir vientos violentos, oleajes increíbles, lluvias torrenciales e inundaciones.