A partir de los mismos principios que explican la formación de los rayos, produce chispas eléctricas (¡y totalmente inofensivas, claro está!).
No, no se trata de blanquearlos, sólo de conseguir que vuelvan a lucir como nuevos. ¿Cómo lo podemos hacer?
¡Qué tontería! ¡El agua con el agua siempre se mezcla! ...¿O no? En este experimento te proponemos comprobarlo.