Muchos millones de años antes de que los primeros humanos
aparecieran, los dinosaurios eran los amos de la Tierra. Este grupo de
animales reptilianos comprendía una gran cantidad de especies muy diversas: desde
pequeños ejemplares del tamaño de una gallina, a las bestias más enormes que
jamás han pisado las tierras emergidas de nuestro planeta. Ocuparon todos los
ecosistemas cálidos y temperados que existían, convirtiéndose en señores de la
tierra, el mar y el cielo. Pero, de repente, hace 65 millones de años, una gran
catástrofe astronómica los condenó a una extinción masiva y rápida, que
permitió a los mamíferos convertirse en los nuevos amos del planeta. No
obstante, no todos los dinosaurios desaparecieron. Hoy, sus descendientes viven
entre nosotros, mucho más cerca de lo que creemos.
Este año 2009 celebramos el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin y el 150 aniversario de la publicación de su libro más emblemático, El Origen de las Especies. Por ello, hemos preparado este monográfico titulado "Evolución en acción", que incluye tres artículos que tratan sobre la dinàmica de la evolución y ponen de manifiesto que este proceso puede ser más rápido de lo que creemos.