Decía Platón, para muchos el filósofo más importante de todos los tiempos, que la democracia es uno de los peores regímenes políticos que existen, porque es el que más se aleja del régimen ideal: aquel en el que solamente gobierna uno, el filósofo, el más sabio. Otros pensadores han opinado que la democracia es la forma de gobierno menos mala posible. Hoy en día, a pesar de todo, la democracia es considerada como el sistema político que mejor garantiza el respeto a los Derechos Humanos y, con esto, la dignidad de las personas.
Si fue Noé, Uta-na-pishtim, Deucalion o los mismos reyes Magos poco importa. Lo que aquí nos interesa del diluvio universal es si hay alguna base científica que apoye este mito que a lo largo de los milenios se ha podido ir exagerando hasta convertirse en leyenda. Reseguimos las pistas que hasta ahora nos ha dejado la historia para saber qué hay de verdad sobre esta gran inundación. ¡Agarraros fuerte que vienen olas!
Estamos muy bien acostumbrados a que el suelo sea estable y sólido. ¿Pero te has parado a pensar por un momento qué pasaría si el suelo que pisamos, sobre el que construimos nuestras casas, calles y ciudades, empezara a moverse de arriba abajo, a temblar, a sacudirse y a romperse repentinamente? Muchos terremotos hacen que el suelo parezca la cubierta de un barco en alta mar y algunos son capaces de sacudir la tierra de forma 10.000 veces más violenta que una bomba atómica. A cada minuto se produce uno en algún lugar del mundo.