Definimos una especie como aquel conjunto de individuos que pueden cruzarse y producir descendencia fértil. Un caballo y un hipopótamo no pueden tener descendientes (creedme, no hace falta que lo probéis). Por lo tanto, no son de la misma especie (qué descubrimiento...). Un caballo y un burro, en cambio, sí que pueden tener descendencia: los mulos. Pero estos híbridos (así se denominan los descendientes de individuos de especies diferentes) no son fértiles. Ergo, el caballo y el burro no son de la misma especie.
A finales del siglo XIX y principios del XX, la revolución científica tuvo nombre de mujer: Marie Curie se ganó un lugar privilegiado gracias a sus descubrimientos sobre la radioactividad. Decidida a saber siempre más sobre aquello que estaba investigando, fue la primera mujer en doctorarse a Francia y la primera –entre hombres y mujeres- en ganar dos premios Nobel en categorías científicas distintas, Física y Química. ¡Una todo terreno!
Júpiter es con diferencia el planeta más grande del Sistema Solar. Tiene un radio que es 10 veces superior al de la Tierra. Su volumen es tal que en su interior podrían caber más de 1000 Tierras. Es tan masivo (318 veces la masa de la Tierra) que ni sumando las masas de todos los otras planetas de nuestro sistema se llega a igualarlo. El segundo planeta más grande, Saturno, apenas representa el 30% de la masa de Júpiter. Júpiter es el gigante del Sistema Solar.