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Un huevo como una pelota: hacemos química con un huevo |
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escrito por Héctor Ruiz
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viernes, 04 de agosto de 2006 |
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Un huevo es la célula más grande que existe (especialmente si es de avestruz…), a partir de la cual, si ha sido fecundada por un espermatozoide, se genera un nuevo individuo formado por millones de células producto de la división de esta enorme célula inicial. La masa inicial del huevo será igual a la masa del individuo que salga de él, dado que a través de la cáscara no puede entrar más materia para formar parte del cuerpo del feto y hacerlo crecer.
 | Por lo tanto, dentro del huevo tiene que haber todo el alimento que el embrión necesita para convertirse en un individuo completo (aunque no maduro). La yema del huevo constituye este almacén de nutrientes que el embrión (un pequeño grupo de células situadas en uno de sus polos) necesita para crecer. Pero el huevo no es un sistema cerrado. Las células necesitan oxígeno para respirar, por ejemplo, y deben eliminar el dióxido de carbono que producen. Por eso, el caparazón del huevo no es totalmente permeable. Este caparazón está formado por carbonato de calcio en un 94%.
En el experimento de este mes usaremos un huevo, no para comérnoslo, sino para aprender algo de química. |
1) MATERIAL: - Huevos crudos de gallina
- Vinagre
- Recipientes de vidrio
- Miel
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2) MANOS A LA OBRA:- Cogemos un huevo crudo de gallina y lo introducimos en un bote lleno de vinagre. El huevo debe quedar totalmente sumergido.
- Tapamos el recipiente para evitar que el olor desagradable que se producirá durante el experimento inunde la habitación.
- Al cabo de unos minutos observamos la aparición de pequeñas burbujitas: ¡se está generando un gas!
- Poco a poco observamos como la cáscara del huevo se hace cada vez más fina hasta desaparecer al cabo de unos dos días. Es aconsejable renovar el vinagre un par de veces durante este tiempo.
- Además de perder la cáscara, la membrana que rodea el huevo situada justo por debajo de la cáscara adquiere una consistencia gomosa. Esto permite que podamos hacer botar el huevo (suavemente) sin que se rompa.
- Por otra parte, vemos que el huevo ha aumentado también de tamaño.
- Si introducimos el huevo en un recipiente lleno de miel, observaremos que su medida disminuye de nuevo.
3) ¿QUÉ HA PASADO? El vinagre, o lo que es lo mismo, el ácido acético, reacciona con el carbonato de calcio del caparazón del huevo según el esquema siguiente: Ácido acético + Carbonato de calcio ? Dióxido de carbono + Agua + Acetato de calcio |  | El dióxido de carbono corresponde a las burbujas de gas que hemos observado que se producían durante la reacción. El acetato de calcio (junto con el mismo vinagre) es el responsable del mal olor de nuestro experimento. Así, la cáscara sólida de nuestro huevo reacciona con el vinagre y se convierte en gas y líquido. El vinagre también va desapareciendo en esta reacción, y por eso hace falta renovarlo para acabar de deshacer el caparazón. Finalmente, el huevo ha crecido porque el líquido del recipiente ha atravesado la membrana semipermeable que ahora tiene una consistencia gomosa, y ha entrado dentro del huevo. Cuando ponemos el huevo dentro la miel, el líquido tenderá a salir a través de la membrana, haciendo que disminuya su tamaño. | |