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El ADN constituye el material hereditario de un individuo. En él están escritas las instrucciones que deben seguir las células para construir un organismo y mantenerlo vivo. Todas las células que forman un individuo contienen una copia idéntica de ADN. Cada una de ellas, sin embargo, lee una parte de estas instrucciones y por eso hay células con diferentes formas y funciones. En este experimento os proponemos extraer el ADN de las células que forman una cebolla.
Las células eucariotas, como las nuestras o las de las cebollas, contienen el ADN en el interior de un compartimento llamado núcleo celular. Por ello, para extraer el ADN, deberemos romper la membrana celular y también la membrana nuclear. Las células vegetales, además, cuentan con una pared rígida de celulosa que también tendremos que romper para liberar el ADN. En todo momento será muy importante que protejamos el ADN de los enzimas que puedan degradarlo. Y, por último, hará falta aislarlo. 1. MATERIAL El material que necesitamos es el siguiente: - Una cebolla grande y fresca
- Detergente lavavajillas
- Sal
- Agua destilada
- Zumo de piña o papaya
- Alcohol de 96º; muy frío (puede sustituirse por vodka helado)
- Un vaso alto de cristal (se mantiene en la nevera hasta que vaya a utilizarse)
- Un cuchillo
- una varilla de cristal
- Un filtro de café
- Una batidora con su recipiente
| 2. MANOS A LA OBRA - Pelar la cebolla y cortarla en cuadrados.
- En el recipiente de la batidora echar 3 cucharaditas de detergente lavavajillas y una de sal y añadir agua destilada hasta la mitad.
- Introducir los trozos de cebolla en esta solución y mezclar.
- Utilizar la batidora para licuar la mezcla durante unos 30 segundos.
- Filtrar el líquido obtenido con un filtro de café, vertiéndolo en el interior del vaso de cristal alto y recién sacado de la nevera. ¡Ojo! No hay que llenar más de medio vaso.
- Añadir 3 cucharaditas de zumo de piña o papaya y mezclar bien durante unos 2 minutos.
- Añadir cuidadosamente un volumen de alcohol muy frío equivalente al del filtrado, haciéndolo resbalar por las paredes del vaso para que forme una capa sobre el filtrado, sin mezclarse.
- Dejar reposar durante 2 o 3 minutos hasta que se forme una zona turbia entre las dos capas.
- Si se introduce con cuidado la varilla de vidrio en esta zona, se podrá extraer una maraña de fibras blancas gelatinosas: son el ADN.
3. ¿QUÉ HA OCURRIDO? La solución de lavavajillas y sal, con la ayuda de la licuadora, es capaz de romper la pared celular y las membranas plasmática y nuclear. Los zumos de piña y papaya contienen un enzima, la papaína, que contribuye a eliminar las proteínas que puedan contaminar o degradar el ADN. El alcohol se utiliza para concentrar el ADN, ya que este es soluble en agua, pero cuando se encuentra en alcohol, se desenrolla y precipita en la interfase entre el alcohol y el agua. |