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escrito por Revista Eureka
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martes, 15 de enero de 2008 |
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No, no se trata de blanquearlos, sólo de conseguir que vuelvan a lucir como nuevos. ¿Cómo lo podemos hacer?
Material
- 20 monedas viejas de 5 o 2 céntimos.
- ¼ litro de vinagre blanco
- 1 cucharadita de sal
- Un recipiente de vidrio transparente
- 2 clavos de acero limpios
- Servilletas de papel
Manos a la obra
- Introducimos el vinagre
y la sal en el recipiente de vidrio y lo
agitamos hasta que la sal se disuelva.
- Introduce media moneda
en el líquido y mantenla así 10 segundos. ¿Qué pasa?
- Introduce ahora todas
las monedas en el recipiente. Observa cómo cambian (¡sólo dura unos segundos!).
- Tras 5 segundos, saca
la mitad de las monedas y ponlas a secar sobre una
servilleta de papel.
- Saca el resto de las monedas y acláralas muy bien con agua. Después ponlas
a secar sobre otra servilleta de papel.
- Introduce ahora los
clavos dentro del líquido. Procura que uno sólo quede sumergido hasta la mitad.
- Tras 10 minutos,
observa los clavos. ¿Han cambiado de color? Si no es así, déjalos una hora más.
- Después de una hora
observa las monedas. ¿Qué ha pasado con las que aclaraste? ¿Qué ha pasado con
la servilleta que pusiste debajo de las que no aclaraste?
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¿Qué ha pasado? Las monedas de 2 y 5 céntimos (y las de 1 céntimo) están recubiertas de cobre. El cobre tiene tendencia a combinarse con el oxígeno, formando óxidos de cobre. Así, al cabo de un tiempo las monedas adquieren un color sucio porque quedan cubiertas de óxido de cobre. Pero este compuesto se disuelve fácilmente en un ácido débil, como es el vinagre (también podrías utilizar zumo de limón o de naranja, por ejemplo). |
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Cuando el vinagre disuelve el óxido de cobre, facilita que los átomos
de cobre subyacentes reaccionen con el oxígeno del aire y el cloro de
la sal (recuerda que una molécula de sal está formada por un átomo de
cloro y un de sodio) para producir un compuesto de color azul-verdoso
denominado malaquita. Por eso, las monedas que no has aclarado han quedado de este color.
¿Qué ha pasado con los clavos? Han quedado recubiertos de cobre. ¿Cómo
ha pasado esto? Cuando has introducido las monedas, el vinagre ha
disuelto las moléculas de óxido de cobre y también átomos de cobre.
Pero estos átomos de cobre han dejado atrás un par de sus electrones,
de forma que están cargados positivamente: son iones de cobre. Por su
parte, el acero está formato por una mezcla de hierro, otros metales y carbono. Al introducir los clavos de acero, el vinagre ha disuelto
algunos átomos de hierro. Estos, igual que los de cobre, han dejado dos
electrones en el clavo y están cargados positivamente. Por el
contrario, los clavos han quedado cargados negativamente. De este modo,
los clavos atraen los átomos de hierro y también los de cobre; pero
los de cobre son atraídos con más fuerza y así se forma un envoltorio
de cobre alrededor de los clavos.
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