header-anunciants-es  

Antropología
Arte
Astronomía
Biología
Economía
Enología
Física
Geología
Historia
Informática
Lingüística
Literatura
Matemáticas
Medicina
Medio ambiente
Meteorología
Mitología
Nutrición
Pensamiento
Psicología
Química
Salud
Sociedad
Tecnología
Experimenta
Profesiones
Personajes
Falsos mitos
Humor
Monográficos

Rayos en miniatura Imprimir E-Mail
escrito por Revista Eureka   
lunes, 16 de junio de 2008

Rayos en miniatura

A partir de los mismos principios que explican la formación de los rayos, produce chispas eléctricas (¡y totalmente inofensivas, claro está!).

Material

  • una bandeja de poliestireno expandido (Porexpan, vaya)
  • una bandeja de papel de aluminio
  • tijeras
  • cinta adhesiva

Manos a la obra

rayos01

1. Corta una esquina de la bandeja de Porexpan de forma que te quede un fragmento en forma de L.

rayos02

2. Con la cinta adhesiva, engancha un extremo de la L en el centro de la bandeja de aluminio. Así tienes un asa para coger la bandeja sin tener que tocarla.

rayos03

 

 

3. Coge la bandeja de Porexpan y frota su dorso contra tu pelo muy rápidamente.

rayos04

4. Coloca la bandeja boca abajo sobre la mesa (que no sea una mesa metálica). Coge la bandeja de aluminio por el asa, sitúala a dos palmos sobre la bandeja de Porexpan y déjala caer encima.

5. Ahora, muy despacio, acerca el dedo a la bandeja de aluminio. ¡Ostras! ¡Qué chispa! Importante: no toques la bandeja de Porexpan o no saldrá ninguna chispa.

¡Repítelo!

Coge la bandeja de aluminio por el asa, sepárala de la bandeja de Porexpan y vuelve a acercar el dedo lentamente. ¡Otra chispa! Déjala caer de nuevo sobre la bandeja de Porexpan y repite la experiencia. Puedes repetirla tantas veces como quieras. Si ves que ya no aparecen chispas, vuelve a frotar la bandeja de Porexpan contra tu pelo. 

¿Qué ha pasado?

Las chispas que has creado y los rayos de una tormenta son producto de un mismo fenómeno: la electricidad estática. Como sabes, los objetos que encontramos a nuestro alrededor están formatos por átomos. Los átomos suelen ser neutros eléctricamente, porque tienen el mismo número de cargas positivas (protones) que de cargas negativas (electrones). Pero los electrones son fácilmente intercambiables entre los átomos de diferentes cuerpos: si los frotamos, los electrones de un cuerpo pasan al otro y así uno queda cargado positivamente y el otro negativamente. Esta separación de cargas se llama electricidad estática.

Cuando frotas la bandeja de Porexpan contra tu pelo, los electrones pasan de tu pelo a la bandeja, que queda cargada negativamente. Cuando a continuación la pones en contacto con la bandeja metálica, estos electrones repelen los electrones libres del aluminio (los metales cuentan con electrones que campan libremente por todo el material), los cuales tienden a situarse cuanto más lejos mejor de la bandeja de Porexpan. Si entonces acercas tu dedo al metal, estos electrones saltarán produciendo una chispa.

Ahora, a la bandeja de aluminio, le faltarán electrones y los atraerá de los cuerpos que tenga cerca. Si la separas de la bandeja de Porexpan y vuelves a acercar el dedo, los electrones volverán a saltar, esta vez de tu dedo al aluminio, provocando otra chispa. 

 
Los artículos más vistos
Últimos artículos
| Sala de prensa | Aviso legal | Copia y distribución | ¿Quiénes somos? | Contacta |