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Legionella, un microbio acomodado a la vida moderna Imprimir E-Mail
sábado, 10 de septiembre de 2005

Legionella

En 1976, durante la convención anual de la Legión Americana en Filadelfia, un intruso invisible empezó a causar bajas entre los militares que asistieron. Soldados que habían sobrevivido a la guerra y a la barbarie sucumbieron a una bacteria que todavía no se conocía. A la hora de bautizarla, sus primeras víctimas le cedieron el nombre: Legionella (de legión) pneumophila .

Este microorganismo vive en lugares húmedos, como por ejemplo las cañerías, las alcachofas de las duchas y los conductos de aire acondicionado. Desde aquí se propaga por el aire viajando dentro de microgotas de agua (que reciben el nombre de aerosoles) hasta los pulmones de los afectados.

(FAQ's) PREGUNTAS MÁS FRECUENTES:

  • ¿Qué es la Legionella?

La Legionella pneumophila es una bacteria que vive en ambientes húmedos y que se transmite por el aire. Los lugares dónde suele encontrarse son los conductos de aire acondicionado, las cañerías, las alcachofas de las duchas y los sistemas de refrigeración.

  • ¿Qué enfermedades provoca?

Legionella pneumophila es el causante de dos enfermedades de pronóstico muy diferente. La más conocida es la legionelosis, una infección respiratoria severa que puede implicar neumonía y que, si no se trata a tiempo, puede producir la muerte en personas ancianas o inmunodeprimidas. De hecho, se piensa que el 20% de los casos de neumonía están provocados por esta bacteria. La otra afección que causa es mucho menos grave: la fiebre de Póntiac. Esta es una enfermedad que cursa con episodios de fiebre alta, que duran poco tiempo (desde horas hasta, como mucho, cinco días), y que se suele curar por sí misma.

  • ¿Cuáles son los síntomas de estas dos enfermedades)

Los síntomas de la legionelosis incluyen fuertes dolores de cabeza, fatiga, pérdidas de peso, dolor muscular y fiebre. Los enfermos también sufren episodios de tos, que puede ser seca o productiva (con mucosidad). En muchos casos, la bacteria ataca los pulmones y los afectados desarrollan neumonía. Los síntomas de la fiebre de Póntiac son: fiebre y dolor muscular. Los afectados por esta enfermedad no sufren neumonía.

  • ¿Como se contrae la enfermedad?

Legionella pneumophila vive en los lugares húmedos antes señalados y desde allí se propaga, viajando por el aire dentro de microgotas de agua, hasta las personas, que aspiran estas micropartículas de agua contaminadas. La legionelosis no se contagia de persona a persona.

  • ¿Como se diagnostica la legionelosis?

Para su diagnóstico se requieren pruebas específicas de laboratorio. Cuando el médico sospecha de la existencia de un brote de legionelosis puede realizar un análisis de la mucosidad o de la orina para confirmar la presencia de la bacteria.

  • ¿Hay algún grupo de riesgo para sufrir la infección?

Sí. Esta infección afecta con mayor virulencia a personas con deficiencias inmunes, como las personas mayores o los enfermos de otras afecciones. También tienen más riesgo de sufrir la enfermedad los fumadores, los que sufren enfermedades pulmonares crónicas, aquellas personas que se han sometido a trasplantes (porque tienen que tomar una medicación para deprimir las defensas) y los que acaban de pasar por el quirófano.

  • ¿Existe tratamiento para la legionelosis?

Sí. El tratamiento es muy simple, puesto que se usan antibióticos, pero es muy importante no tardar en aplicarlo, ya que esto puede implicar un aumento en la mortalidad. El antibiótico de elección es la azitromicina, que se tiene que tomar durante un periodo de entre 10 y 14 días y que no se puede abandonar hasta el final del tratamiento prescrito por el médico, aun cuando parezca que la enfermedad se ha curado antes.

  • ¿Qué podemos hacer para prevenir la enfermedad?

Como en el caso de la mayor parte de las infecciones, llevar una vida sana es el mejor método de prevención, evitando el tabaco y el alcohol en exceso. Para prevenir los brotes de legionelosis se tienen que vigilar regularmente las zonas dónde la bacteria suele esconderse, limpiarlas periódicamente para evitar la formación de biopelículas (capas de materia orgánica dónde se acumulan las bacterias) y desinfectarlas.

 
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